Es posible que el artículo anterior de las Frikichuches os supiera a poco y aprovechando el extenso material que nos brinda la red y el quiosco de la esquina, es imposible dejar pasar la oportunidad de amenizar a la muchachada con una secuela, espero romper el tópico de que segundas partes nunca fueron buenas, así pues sin más dilación:

 

 

 

         No hay mejor forma de empezar el artículo que hablando sobre los muchos tipos de aperitivos que nos venden. Pero tras una larga investigación descubrí la existencia de un snack que por sus características debía encabezar el documento.

Los Monchitos son, arroz inflado con sabor a jamón. Básicamente son Crispies con potenciador de aroma E-6201, que les otorga ese sabor que tienen los productos "al jamón" pero que en realidad no se parece demasiado al sabor del jamón de verdad.

 

 

         En el centro de la bolsa se puede ver un monstruo púrpura devorando una pata de jamón entera, por ello deducimos que se trata de un auténtico Monchito. Y no, no tiene nada que ver con el horroroso muñeco de José Luis Moreno.


 

 

         En la parte trasera del envoltorio descubrimos otra nueva imagen ¿Otro Monchito? Este ser nos recuerda a los Cabezotas de Barrio Sésamo, aquellos monstruos siameses que nos enseñaban a lavarnos los dientes y tocaban el piano al unísono.  

 

 

 

 

         Dejando atrás a los Monchitos, nos centramos en la marca que revolucionó el mercado de la patata.

 

 

¡Friiitos, friiitos fritooos!

¡Fritooos de maiiz!

¡El sabor auténticooo de fritooos de maiiiz!

 

 

         ¡¡¡Mmmuuummm qué apetitoso!!!

Un amplio surtido de sabores y formas inundó nuestro paladar.

        

Seguro que el tremendo éxito de los cheetos no sólo se debía a su alta concentración de glutamato monosódico, sino también a otro factor complementario.

 

         LA PEGATINA

Creo que es un poco tarde para decirlo pero… me dedicaba a coleccionar todo tipo cosas relacionadas con la serie Dragon Ball. En este caso eran unas pegatinas de lo más fascinantes, puesto que brillaban en la oscuridad.  

 

         Tras comer y comer cheetos conseguí reunir los cuatro puntos para la muñecogoma, pero ya se habían agotado en la tienda.


 

         Con el tiempo la pegatina quedó desfasada, debido principalmente a la llegada de un nuevo regalito en las bolsas de patatas. Os hablo de los Tazos. Al igual que las chapas de los cascos de las cervezas, la creación de un instrumento aplanado y circular en el que aparecían las caricaturas de moda supuso un cambio, pero… ¿Como se juega con los tazos? Yo, como la mayoría de la people, a pesar de no tener idea del reglamento de juego nos dedicamos a coleccionarlos, pues ya no existía la peseta, sino el Tazo y podían tacharte de pobre.

        

         En los primeros tazos aparecían las ilustraciones de los Tiny Toons, aunque había que tener cuidado. Si los tocabas demasiado el dibujo se borraba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

         No tardaron en llegar nuevos tipos de tazos según la escala de puntos. Los Mega Tazos valían tres puntos y los Súper Tazos sólo dos. A pesar de ello la calidad de imprimación seguía siendo la misma. 


 

         Al ver que el negocio les salía rentable los de Matutano tiraron la casa por la ventana con los Magic Tazos, estos no se borraban sino que cambiaban de imagen, y sobre todo con unos tazos tan bastorros como los Master Tazos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

         A partir de aquí la cosa se desmadró y empezaron surgir de la nada todo tipo de Tazos. Uno de los más bizarros fueron los Chiqui Tazos, en ellos aparecía caricaturas de ese humorista tan desconocido.

         La Real Academia pretende añadir la palabra Fistro al diccionario:


           Hay 2 tipos de fistro: el vaginal y el diodenal.
           El fistro vaginal es un bujero mu chiquitito, donde puedes hacer guarreridas españolas, la caída de Roma y los 10 mandamientos.
            El fistro diodenal suele hacerte más pupitar. No se te ocurra montar a caballo con dolor de fistro diodenal, sobre todo si el caballo viene de Bonanza.


 

 

         Una verdadera lástima que no sacaran Tazos de mis dos personajes favoritos de la Warner.


 

         Un invento revolucionario.

         La compañía Matutano se encargo de la distribución de este peculiar caramelo. El Chupa Chups parecía tener sus días contados. ¿Recuerdan la intensa campaña publicitaria del Push Pop? El anuncio decía:

        

Dale al Push Pop, cógele el gusto.

        Dale al Push Pop y guarda el resto.   

        

 

         Aquí vemos parte del anuncio publicitario. La niña se ha quedado vizcorri de darle tanto al Push Pop, se nota que le ha cogido el gusto. En la siguiente imagen se guarda el resto para luego.         


 

 

         ¡¡Mami mami!! Este caramelo pica.

         Nada de caramelos raros con nombres americanos. Aquí rendimos un pequeño homenaje a ese caramelo que sabe a Vips Vaporup y que tantos ataques de tos nos ha calmado.

 

 

 

         Cuando hablamos de caramelos el índice de frikiesco se dispara, hasta el punto de que cada uno de vosotr@s  ya tiene en mente alguna golosina de la que siempre os ha llamado la atención por su forma, color, o sabor. Pero seguro que ni se os ha pasado por la cabeza una chuche que tiene todas esas cualidades. Me refiero a las Dentaduras

 

Tras muchos años, se han integrado en nuestra cadena trófica, pero si las analizamos más detenidamente:

 

Forma: intenta simular algún tipo de prótesis dental. 

Color: fusión de amarillo, verde, azul, rosa y blanco.

Sabor: indefinido.

Textura: blandurronas.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        

 

 

Científicos Estadounidenses intentan averiguar la mejor forma de combatir el Calentamiento Global.

 

 

 

Todo empezó con los polos de nieve marca Acme, que si los chupabas demasiado se volvían blancos.     


        
Calippo, el helado que sube y que baja.

         Algunos helados en lugar de enfriar al personal producen el efecto contrario. (Evitemos chistecitos fáciles referentes al Pirulo Tropical). Os hablo del spot censurado de Calippo.

 Al igual que el efecto Axe, la chica se pone pitosa al ver como un nota (del montón) chupa concienzudamente un Calippo de sabor “naranja” (Con el de limón puedo garantizar que no funciona).

 

 


         Otro helado, no tan erótico, aunque no menos famosillo es el Twister, “un tornado de sabor”

         ¡Sí!  ¡¿Qué pasa?!  Jamás lo he probado pero…

 

         …lo hecho de menos en el cartel de frigo.


         ¡Es acojonate como nos pueden llegar a timar!

(Este si que lo probé)

         Con una buena campaña publicitaria y un monstruo azul, nos vendieron tres bolas pinchadas en un palo.


 

 

Poco imaginaba el sanguinario conde cárpato que su leyenda iba a ser convertida en un reclamo infantil para promocionar golosinas. Al menos le consolaría saber que su polo goza de un éxito tal que es uno de los pocos que sobrevive año tras año en los carteles del puesto de la esquina. Estos rumanoides sí que saben como montárselo. La apariencia siempre ha sido la misma, un helado negro, de apariencia elegante y suave textura. Está compuesto por tres capas, cada una de un sabor, y nos recuerdan al conde transilvano:

La primera, la negra, tiene sabor a cola, y representa la capa del vampiro, pero sin los siglos de "mierda y telarañas”.

El segundo estrato del producto es rojo, sabor a fresa e imagino que representa la sangre, el preciado líquido vital que Drácula extrae de sus víctimas y que nosotros podemos extraer de nuestro polo.

La última capa, la vainilla, supongo que hará las veces de la carne del conde, pálida tras siglos sin ver la luz del sol. Tiene la curiosidad de que se acumula en la parte baja del helado. Y aunque parezca mentira, en este helado, incluso el palo ayuda a conseguir una mayor "caracterización". En efecto, el palo del palo podría representar la estaca, que inmoviliza al monstruo y permite que nosotros lo devoremos tranquilamente.

 


 

         Dedicamos un pequeño apartado para los helados que fracasaron. ¡No es que hayan desaparecido helados, es que han desaparecido marcas enteras! ¿Se acuerdan de Avidesa? La lista puede ser interminable y seguro que les vienen muchos a la mente, empezando por el Frigodedo, o similares. Pero vamos a concentrarnos en uno que apenas duró un par de años en los estantes. Hablemos pues, del Frigurón:

De genial nombre, uniendo la casa fabricante, Frigo, con el monstruo marino de moda en los 80, Tiburón. El sabor recordaba a la piña (por decir algo) y fue apoyado por una fuerte campaña que se tradujo en escasas ventas. Tras un par de veranos, se fue para no volver jamás. El Drácula aún le hecha de menos.


 

 

            Si entramos en el mundo de los fracasos, pocas veces se recuerdan semejante bombardeo publicitario en torno a un producto. Más aún cuando se trata de una variante de una auténtica institución como puede ser la Coca Cola. ¿Un nuevo sabor de Coca Cola?

Aceptamos la Coca sin cafeína, vale, lo hicimos por los niños. Para que duerman bien por la noche.

Y la light... bufff... lo hicimos por los gordos, aunque en mi opinión lo que tendrían que hacer es dejar de beber Coca Cola.

¿Pero con sabor a cereza? ¡Por ahí sí que no pasamos, faltaría más! Más que a cereza, el potingue este sabía a jarabe revenido. Para el recuerdo nos queda esa canción tan cañera. Pi pi pi pipipi... Go go Cherry Coke.

            Otro producto al apenas le hicieron publicidad fue los refrescos sin gas The Radical Fuit Company. En ellos aparecían frutas cítricas pijas, nada radicales, que eran esprimidas por un psiquiatra loco al que no se le veía el rostro. Una pena que no les pillara la era de Acuarius, les hubiera ido mejor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

         Hay que tomar nota de las Cantimploras, este producto ya existía antes que el Acuarius y aunque todavía no hayan patrocinado ningunos juegos olímpicos, se pueden ver en cualquier puesto de chulerías.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

         Ya puestos para terminar entramos en el tema de las bebidas placebo:       

 

Durante las fechas navideñas el consumo de bebidas etílicas se duplica, por ello y para que los peques de la casa no se sientan discriminados se les compra una bebida alcohólica de mentira. Mientras todos brindan con Champán los niños beben Champín.

Pero hay que tener cuidado, no se confíen padres protectores, pues cuando termina la fiesta en casa y salen con los colegas compran el vodka barato del Lidl. 

        

 

 

 

FIN