01/01/08

           

           

            Prolongamos nuestros estudios sobre el mundo freak pasando esta vez por el Séptimo Arte. En anteriores artículos se han tratado pelis chorras y han sido duramente criticadas. En esta ocasión se comentaran películas aún más chorras que hicieron su agosto en los videoclubs, a pesar de no tener ninguna repercusión en el cine (salvo algún caso contado), son auténticas obras maestras. Bueno, ahora que lo pienso puede que sí fueran menos importantes, pero claro, no quiero quitarle interés al artículo.

           

 

 

Mucho antes de que existiera eso que llaman la Propiedad Intelectual, o el Canon Digital nos apañábamos con un formato en el que podíamos grabar una y otra vez lo que nos diera la gana.

            El Vuelo de los Dragones es sin duda una de esas pelis que cuando la echaban por la tele, intentabas grabar estoicamente sin anuncios. Una vez que lo conseguías, arrancabas la pestañita de la cinta para que nunca jamás fuera borrada, pero… Al cabo de un tiempo la encontrabas con un papel de celo pegado y descubrías que tu madre la había utilizado para grabar un capítulo de las Chicas de Oro.

           

 

Centrándonos en el film descubrimos rasgos atrayentes para la sociedad impúber de la época, como es fantasía de un mundo épico donde el mal y el bien conviven cara a cara en un cielo infectado de dragones. Pero hay un problema. La magia y la lógica son incompatibles. Peter, un joven del mundo de la lógica encarnará el papel prota, adentrarse en el mundo de la magia para destruir al malvado Omadon y alzarse con la corona roja. Moraleja:            

 

 

            Por culpa de los juegos de rol, Peter no pudo terminarse la carrera. Actualmente se prepara unas oposiciones.



            Para aquellos que no conocíamos al 100% el mundo de la magia, este largometraje fue bastante didáctico, resolviéndonos dudas tan elementales como: ¿Cual es la palabra que se debe nombrar en todo hechizo? Seguro que vuestra respuesta sería la de abracadabra. No esta mal, pero para el mago Carolinus hay otra más importante:

 

            ¡¡CALA!!   

 

 

 

 

 

            No sólo aprendíamos nuevas palabrejas para invocar hechizos, sino también se hacia un leve repaso de la anatomía.

 


 

 

            Resolviendo una pregunta que da título al film. ¿Cómo vuelan los Dragones? La mayor parte de la gente cree, que vuelan gracias a las alas, pues ¡No! Los dragones vuelan debido a la acumulación de gases. Se puede probar científicamente, cuando os entre flato sentiréis como os eleváis unos centímetros y si vais a expúlsalo acercaos un mechero. Auténtico fuego de Dragón. 


 

 

 

 

            La mayora de estas pelis, consiguieron adaptarse al formato digital, pero para que engañarnos. Se rompe un poco el misticismo viéndola tan clara y nítida. Hecho de menos esas rayitas que aparecían cuando los cabezales estaban sucios. Sin contar que te cambiaban la portada. Un ejemplo claro es la nueva portada del DVD se nota claramente que cambiaron de ilustrador y para colmo daltónico. Carolinus luce una túnica lila, cuando todos sabemos que era un viejo verde.


 

 

            Dejando a un lado las pelis de dibujitos y como buen cultureta. Me gustaba muchísimo la mitología griega, por ello Furia de Titanes fue uno de mis títulos de cabecera durante mucho tiempo. La historia es bien conocida: a Andrómeda la van a sacrificar al Kraken y su noviete Perseo emprende una búsqueda para ver como la salva. Por el camino se encuentra a un buho mecánico (influencia de R2D2), a Pegaso y la Medusa, cuya cabeza arranca para después dejar petrificado al Godzilla de la Grecia clásica.



 

            Con un reparto de actores divino, además de "Clásico del Videoclub" fue también "Clásico de Sesión de Tarde", los fines de semana a las 4 en la primera.



         Algunos de estos actores quedaron encasillados, como es el caso de Calibus.

        

 

Hay que reconocer que hizo un magnifico papel, mi prima Ana sentía auténtico pavor cuando hacia su primera aparición en la ciénaga. Después de la película, para ganarse algunas pelillas fue portada de diversas campañas antitabaco.


 

 

         Los efectos especiales de la película eran muy buenos, no tenían mucho que envidiarle a la saga buena de la Guerra de las Galaxias. Había de todo: Casos de camuflaje óptico, espadas irrompibles, escudos para comunicarte con el papi. Pero lo que más me gustaba eran los monstruos.   

 

         Todo se lo debemos al universo creado por Harryhausen. Sus efectos especiales en Stop Motion, son lo mejor. 

 

 

         Gracias a este maestro hemos podido disfrutar de películas como:


 

 

 

         Mi primo mayor era un fanático de las películas de artes marciales, a mí en cambio me parecían todas iguales salvo una. El Último Dragón (The Last Dragon) tenía algo que la hacía mucho más molona que las demás. La trama comienza cuando un joven afroamericano admirador de Bruce Lee anda buscando la manera de controlar el equivalente a La fuerza de los karatekas, un brillo que te hace pegar unas hostias luminosas. Antes de conseguirlo se liga a una presentadora de videoclips; descubre que el maestro de Bruce Lee fue una máquina de galletas, y se enfrenta a un negrazo malvado que controla el susodicho brillo. Al final, nuestro héroe conseguirá despertar la fuerza de su interior y parar una bala con la boca.

 

 

 

 

         Y para terminar no abandonamos el mundo de la ficción con una de naves espaciales:

 

 

No paraba de verla. Si os soy sincero no tuve noción de su existencia hasta que la echaron unas navidades por la tele y casualmente la gravé.

Un grupo de chavales descubren mediante sueños (no húmedos) la forma de proyectar con un ordenador cualquiera (creo que era un Apple II) un campo de fuerza. Acto seguido se hacen una nave espacial con lo que encuentran en el basurero. La cosa decaía cuando llegaban a una nave alienígena, que les había estado dando instrucciones en dichos sueños (no húmedos). Estos Aliens aprendieron el idioma y cultura terrestre a base de ver la tele. La primera mitad me tenía fascinado y me moría de envidia. ¡Ojalá hubiera podido hacer yo campos de fuerza con mi Espectrum!

 

 

 

 

FIN