VISITA A SOLERA MOTOR

 

 

 

Fíjate en ti, no lo digo con ánimo de desprecio, pero fíjate bien. El material del que estáis hechos es blando y su energía depende de la oxidación ineficiente de la materia orgánica. Entráis cada noche en un estado de coma y soñáis, pero de que sirven los sueños si casi nunca se cumplen. Pensáis: Que es cierto, pero os equivocáis frecuentemente y a la menor variación externa perdéis vuestra eficiencia. Sois alterables, sois imperfectos...

En cambio yo, preferiría sentir lo que sentís.     

Una vez más Manuel Jesús Ruiz alias “el Chipi” o también conocido como “el Abuelo” (por su notable experiencia en el mundo académico y demás campos de la vida), accedió a embarcarse conmigo en un nuevo proyecto de investigación propio de la asignatura de Comunicación Comercial, perteneciente a la rama de marketing. En uno de los puntos había que realizar un estudio detallado de la imagen corporativa de la empresa, y que mejor forma de estudiar la empresa que desplazándose al lugar in situ. 

 

Elegimos realizar el trabajo de la marca alemana Audi, además contábamos con un topo infiltrado en la empresa; se trataba del Señor Don Francisco Javier Giraldo Lorente, (Paquito pa los colegas) trabaja en Solera Motor como administrativo y nos concertó una cita con el Jefe de Ventas Alberto Saldaña.

 

Cuando llegó el día señalado de la cita, nos quedamos a comer en el Campus y el Lobo se prestó amablemente a llevarnos al concesionario en la flangoneta de la empresa, o sea lo invitamos a comer para que nos llevara.

 

 

 

    

 

 

El amigo Lobo opinaba que el concesionario estaba a dos pasos de la Universidad, según mi punto de vista el mundo parece mucho más pequeño cuando vas en flangoneta, porque durante en camino de vuelta nos pegamos la pecha de andar.

 

   

 

 

 

Debido a que llegamos con un amplio margen de tiempo decidimos pasarnos por El Corte Inglés y nos encontramos “casualmente” con las Barqueñas Pepa y Vane.

 

  

 

 

Llegada la hora de la cita seguimos las indicaciones.

 

  

  
    

 

 

 

 

En la puerta del concesionario cambié el chip, para estar a la altura de las circunstancias y realizar la entrevista lo mejor posible, creándole una buena imagen al Jefe de Ventas por si algún día se echaba el Curriculum. 

 

Al final Alberto Saldaña no pudo atendernos debido a una reunión urgente en Cádiz.

Al enterarnos nos sentimos un pelín tirados, sin embargo encontramos casualmente a otra persona que encajaba con el perfil y que podía responder perfectamente a nuestras dudas.

 

 

 

Se trataba de una guapísima Asesora Comercial llamada Loreto Agar, trabaja para Audi desde hace 4 años y es la séptima en el ranking de ventas a nivel nacional.

 

   


Mostró desde un primer momento una plena colaboración y reveló de forma clara y precisa la imagen que pretende dar Audi a sus clientes. Tras la entrevista nos invitó a que le echáramos un vistazo a los coches por sí nos interesaba alguno.

 

 

 

Manuel Jesús como es una persona más madura que mira el futuro se decantó por el Audi A6 familiar.

 

  

 

 

Yo me sentí atraído por el cochecito amarillo que había al lado, un 1.900 TDI con 104 caballos y una mula torda.

 

 

 

 

Tenía pensamientos de comprarme un coche y este me venía como anillo al dedo, así que pegunte cuanto valía.

 

 

 

Cuando salimos del concesionario, el Chipi se compro una gorra y yo un coche de juguete.

 

    


 

 

   

 


 

 

FIN