
FALLAS 06
Las Fallas son un ritual
del fuego. A lo largo de toda la historia de la Humanidad, siempre ha habido rituales que tenían como protagonista este elemento porque
simboliza, entre otras ideas, la renovación: el fuego destruye las cosas viejas
para dejar sitio a las nuevas.
El origen de las Fallas todavía no está claro; la teoría que se escucha más a nivel popular es la que dice que derivan de una costumbre que tenían los ebanistas valencianos, hacia mediados del siglo XVIII, las fallas eran un simple festejo incluido en el programa de actos típicos de la fiesta de San José (19 de marzo). Al amanecer del día 18 en algunas vías urbanas aparecían peleles colgados en medio de la calle de ventana a ventana, o pequeños tablados colocados junto a la pared, sobre los cuales se exponían a la vergüenza pública uno o dos muñecos (ninots) alusivos a algún suceso, conducta o personaje censurables. Durante el día, los niños y adolescentes recogían material combustible y preparaban pequeñas piras de trastos viejos que también recibían el nombre de fallas. Unas y otras eran quemadas al anochecer de la víspera de San José congregando en torno a la hoguera una amplia participación popular.
Al día siguiente era día de media fiesta y los carpinteros y los valencianos devotos acudían a los templos parroquiales para festejar a su patrono. En muchos hogares se celebraban fiestas onomásticas en las que se agasajaba a los Pepes con tortadas, buñuelos y anís. En suma, una fiesta popular y vecinal.
Tras el breve inciso histórico pueden deleitarse con las algunas de las fallas de 2006:

Este año Nou Campanar ha logrado por tercer año consecutivo el primer premio de la sección especial con un monumento creado por Pedro Santaeulalia y cuyo título es “Tot a Cent”.
La falla ha tenido un presupuesto de 600.000€, consagrándose como la falla más cara de la historia. Bajo el lema «Todo a cien», la falla de Nou Campanar versa sobre la confrontación entre la cultura oriental y occidental, a cuenta de la avalancha de productos chinos de bajo coste en el mercado español, que pone en aprietos a los precios de la industria interior.
También por tercer año consecutivo la comisión infantil de Nou Campanar se ha hecho con el primer premio de la sección especial.

El monumento “Canço de Bressol” es obra de Julio Monterrrubio y ha tenido un prepuesto de 90.000 €. La falla representa a cuatro ángeles músicos que interpretan la canción de cuna con la que se duermen unos niños muy especiales, como el be-bé yo-yo, el bebé-ckam, el bebé-thoven y desde Mozart al niño Juanito Armiñana.
En la mayoría de los casos los ninots manifiestan una crítica mordaz de personajes políticos o sociales como se puede ver en la siguientes imágenes, el presidente del gobierno vestido de geisha.


El segundo premio fue destinado para la comisión de la Plaza del Pilar, una de las fallas con más antigüedad, en la que se respiraba cierto aire de
Carnavalesco, aunque se notaba la ausencia de la representación del carnaval
más importante: EL DE KAI.
La madrugada del Viernes 10 se produjo un suceso inédito en esta festividad un grupo de vándalos quemaron algunas de las piezas más importantes de la falla mayor de la Plaza del Ayuntamiento.

A los pocos minutos de conocer la magnitud de lo ocurrido surgieron los primeros sentimientos de rabia pero la indignación dio paso a la solidaridad
Artistas jubilados, otros en activo, o gente vinculada a este querido gremio
que tenían un hueco se pusieron a disposición del Ayuntamiento de
Valencia y más en concreto de Ramón Espinosa para, entre todos, poder rehacer
la parte central del monumento fallero y plantarlo el día 15 con la dignidad
que merece el pueblo valenciano.
Todos ellos comenzaron una contra reloj solidaria en la que nos brindaron con al posibilidad de ver una falla en la que sus ninots simbolizaban la paz.

Aunque oficialmente las Fallas comienzan con la plantà el día 15, tenemos ya todas las calles iluminadas, la música preparada y muchos ninots esperando, sin olvidar la cita diaria a las dos de la tarde para ver la mascletà del Ayuntamiento, aunque yo tan sólo fui testigo de la que se celebró el día 15 con la visita de los Reyes, el sonido de las explosiones fue sobrecogedor, creando una sensación de sísmica bajo los pies, además de ensombrecer la luz del sol debido al humo de las tracas en continua descarga.

Tanto por la noche como por el día uno de los actos más esperados en Fallas son los conciertos que organizan en colaboración con el Ayuntamiento de Valencia la Cadena Ser, Cadena Cien, los 40, etc... alguno de los grupos que tocaron este año: Melendi, Iguana Tango, Circodelia, los Ronaldos, Batuka, Operación Triunfo, The Gif, La Unión, La Frontera, Loquillo y Trogloditas, Celtas Cortos, Falete, Niña Pastori, Merche, Luis Fonsi, Coti, El Sueño de Morfeo y Revólver.
Por la noche se podía apreciar los alumbrados de algunas fallas como es el caso del primer premio de alumbrado de la falla Sueca L.Azorín.

La ofrenda es uno de los actos más conocidos de las Fallas. Durante dos días, los miles de falleros y falleras que existen en Valencia acuden a la plaza de la Virgen a ofrecer su tributo a la patrona de Valencia. Desde las cuatro de la tarde y hasta pasadas las doce de la noche, todos los días 17 y 18 de marzo las comisiones falleras desfilan con trajes típicos y acompañadas cada una de su banda de música, hacia una reproducción enorme de la Virgen de los Desamparados situada enfrente de la Basílica.
Las falleras desfilan con un ramo de flores cada una que servirá para formar el manto de la Virgen y, cuando éste se haya completado, un tapiz que habrá junto a la Basílica. El color del ramo lo determina Junta Central Fallera para que el diseño floral sea perfecto. Muchas comisiones falleras, además, llevan consigo una cesta enorme con flores que se ofrece también a la Virgen.
Esta es la cara seria del acto, pero hay
otra que no lo es tanto, y si no, seguid leyendo y lo comprobaréis.
Poca gente sabe qué pasa
antes que una comisión fallera llega hasta la plaza de la Virgen. Muchos falleros llegan hasta cerca del lugar en autobús, el cual va cargado de
flores, estandartes, la senyera (bandera de Valencia), la banda de
música, y a veces una cesta de flores. Pero quien van cargados también, y no de
flores precisamente, son algunos falleros, que en el autobús para pasar el rato
le han dado al anís, a la mistela y a cosas similares.
Debido al gran número de congregaciones
falleras cada una tiene que esperar su turno y para hacer más amena la espera,
la orquesta toca sin parar canciones pachangueras que bailan los falleros y los
más animados del público presente. Como en el mismo sitio hay varias comisiones
falleras esperando, cada una con su banda, es inevitable el "pique"
entre músicos, formándose una competición de a ver quién toca más fuerte. Esto
explica el gran misterio de la curiosa aparición de insignias en el suelo
después de la ofrenda: falleros y falleras las pierden bailando.

En fin, aquí termina mi primera visita cultural de la festividad más importante de la ciudad en la que nací. Y que mejor imagen para terminar que la de mi ninot favorito, pues tan sólo quedaran imágenes, ya que muy pronto toda esta belleza será pasto de las llamas.

FIN